Para entender lo que es el canon digital, hay que saber que es la tasa que se aplica sobre equipos y soportes electrónicos de uso masivo como móviles, MP3 y MP4, memorias USB, CD, DVD o discos duros externos para compensar los derechos de propiedad intelectual que los creadores dejan de percibir por la práctica de la copia privada.
Para ponernos en situación sobre cómo este tema ocupa la actualidad de nuestro país hay que remontarse a 2003 cuando el Gobierno decidió ampliar el canon digital a los CDs y DVDs y, en 2006, llegó a tocar las grabadoras, los MP3, MP4 y los teléfonos móviles capaces de almacenar o reproducir música.
Para la gente de a pie el tema se iba de las manos, ¿por qué pagar una tasa extra cuando ya pagamos precios elevados por smartphone, por ejemplo?
El canon digital vivió su primer rechazo en octubre de 2010 cuando el Tribunal de Justicia de la UE se mostró en contra por no respetar el concepto de “compensación equitativa” definido en una directiva europea de 2001 sobre los derechos de autor.
Más tarde sería la Audiencia Nacional, que en marzo de este mismo año declaró nula la normativa que regulaba el canon desde 2008. Así Gobierno y algunos artistas que tanto habían defendido esta tasa, veían su gozo en un pozo.
Cuando el 6 de marzo de 2011 salió adelante la Ley Sinde, destinada a proteger la propiedad intelectual, PSOE, PP y CiU pactó que en el pazo de tres meses, es decir junio, procedería a modificar la regulación de la compensación equitativa por copia privada. La realidad es que esta reforma no ha llegado.
Las únicas noticias que hay respecto a este tema son los rumores que indican que el Gobierno se plantea eliminar el canon digital y que la ministra de Cultura Ángeles Gónzalez-Sinde podría hacerlo público en el pleno del Congreso el próximo día 12.
Habrá que esperar entonces…

OPINANDO TENEMOS A...